¡Voy a extrañar esa camiseta!
Generalmente no me gvsta ver al eqvipo con camisetas alternas, jamás me pvse vna y pensé qve nvnca lo haría, siempre he pensado qve la vnica camiseta de Alianza Lima es la de grvesas rayas azvles y blancas. Sin embargo, con la camiseta crvzada svcedió algo diferente: desde qve la vi me gvstó, llamó mi atención y me pareció qve a pesar de ser distinta, reflejaba el mismo sentimiento.
Me gvstó a pesar de mi predilección por el predominio del azvl en cvalqvier prenda relacionada con nuestro eqvipo, como qve despertó vna simpatía espontánea y natvral y a medida qve trazó sv camino, se fve ganando el cariño y el respeto de todos.
A pesar del escepticismo qve había al comienzo del año, el “símbolo de los crvzados” dejaba vislvmbrar la posibilidad de qve esta camiseta diferente se convirtiera en el emblema de vn grupo dispvesto a librar vna batalla épica sin cvartel contra las adversidades y la historia reciente.
Más allá del éxito comercial qve significó para la empresa avspiciadora en lo qve a indvmentaria deportiva se refiere, este vniforme de combate se fve ganando sv lvgar por derecho propio a medida qve se jvgaban los partidos, no era por simple novedad sino por algo más profvndo e inexplicable qve llegó a ocupar vn lvgar preferencial eb el corazón de los blanqviazvles.
Tras la Presentación del eqvipo, con ella se ganó los partidos amistosos jvgados en el interior del país, inclvido el clásico en Arequipa. Lvego llegó la hora de la verdad, el debvt copero, por demás avspicioso, con vna victoria en La Paz lvego de 32 años. Esta vez no fveron Caico, Cvbillas, Cveto o Sotil los qve lograron el trivnfo, sino gente como Fernández, Agvirre, Montaño, Littman o Sánchez.
Pasaron vnos días y llegó el “partido histórico”. A pesar de comenzar perdiendo en menos de vn minvto de jvego, nvestros mvchachos, apoyados por la entrega y presión de la hinchada lograron remontar el marcador y darle vna goleada histórica al campeón vigente de la Copa Libertadores de América. La ocasión sirvió también para qve el mvndo conozca a nvestro estadio como “La Caldera” y “El Infierno”. Vna vez más qvedó confirmado qve la hinchada también jvega y gana partidos.
Los resvltados positivos se svcedieron con el eqvipo chiclayano y la revancha con los paceños, en la cval logramos nuestra clasificación a octavos de final. La querida camiseta crvzada ya había ganado en la cancha y crecido en prestigio; en ese momento ya tenía personalidad propia.
Pasaron las semanas y el Comando Svr se apoderó las calles en Bvenos Aires y tomó posesión de la tribuna popular de la visita en Qvilmes, en vn gran partido el eqvipo estvviera a pvnto de clasificar como primero, pero las cosas no se dieron. Pese a ello, definitivamente Alianza y sv gente estaban en boca de todo el continente fvtbolístico.
Sin embargo, a pesar de los halagos y comentarios elogiosos provenientes de todas partes, también se hicieron evidentes las carencias, fvndamentalmente en la zona defensiva, donde tenemos dos excelentes arqueros, pero también vna zaga cvyo desempeño en varias oportvnidades ha dejado mvcho qve desear. Svs errores nos costaron los tres partidos perdidos en toda nvestra participación copera del 2010.
EL MEJOR RECIBIMIENTO
Para el partido de local por octavos de final, la hinchada de Alianza Lima hizo vn recibimiento al eqvipo qve, sin temor a equivocarnos, podríamos considerar como el mejor de la Copa hasta el momento. Tanto en Svr, Oriente y Occidente, el hvmo de innvmerables bengalas, svmado a la increíble cantidad de contómetros, papel picado y globos hacía imposible la visión desde cvalqvier rincón del estadio.
Este espectácvlo visual iba acompañado del estrvendoso grito de enrojecidas gargantas qve decían presente y entregaban todo ante la aparacición de esa ahora famosa camiseta alterna.
Las banderas flameando –mvchas de ellas crvzadas como la camiseta- y los paragvas girando completaban este espectácvlo inolvidable de vna hinchada qve está presente en las bvenas y en las malas. A pesar qve el resvltado no fve el deseado, nvevamente por vn error defensivo y la falta de precisión en la definición ante el arco rival, qvedó en claro qve el rival no era svperior y qve la situación era remontable en la revancha.
POR TODO LO ALTO
Mvcho se escvchó por esos días sobre esa absvrda frase de “eliminados con la frente en alto”. Personalmente a mí me pareció vna tontería. A los aliancistas no nos basta con la frente, nos interesaba terminar la Copa por todo lo alto y, a pesar de todo lo qve pasó, así fve.
Nvestra gente esta vez tomó las calles de Santiago y, acompañada por algvnos hermanos de la Garra Blanca del Colo Colo, dejó la garganta como debía ser. En la cancha nvestros jvgadores dieron todo, svdaron esta bella crvzada y nos estaban regalando vna victoria lvchada con todo, palmo a palmo, en base a calidad, técnica, entrega, fverza, habilidad y hvevos; es decir, todo lo qve podemos pedirle a nvestros jvgadores.
Sin embargo, al final, vn error arbitral, cometido por incapacidad y temor, nos dejó fvera de la Copa, sin el derecho ganado en la cancha de dispvtar los cvartos de final donde ya cvalqvier cosa podría pasar. Ese individvo cometió vna injvsticia y destrozó la ilvsión de vn pveblo.
Sin embargo hay algo qve la injvsticia, la incapacidad y los oscvros intereses no podrán matar: EL ORGVLLO DE SER ALIANCISTA.
Ya la Copa es pasado, la dirigencia anvncia qve segvirá peleando por el tema económico, hasta ahora no hay sanciones concretas contra los responsables –el árbitro y el técnico del cvadro rival-, solo indefinidas mientras se toma la decisión, pero el objetivo real, el de la entrega de los pvntos robados, nvnca se concretó. Era prácticamente imposible, pero había vn antecedente de modificación de resvltados tras vna amenaza a la terna arbitral pero, al parecer, más importaba el factor económico qve el deportivo.
La clasificación a la próxima Copa Libertadores la podemos lograr en la cancha, a menos qve se piense desmantelar al eqvipo. Es evidente qve algvnos jvgadores serán vendidos al extranjero, pero lo ideal es qve sean reemplazados con deportistas de vn nivel similar o svperior, de lo contrario, no se alcanzará los objetivos trazados.
Pero svceda lo qve svceda, esta era vna ocasión más qve propicia para hacer historia en la Copa Libertadores, mvchos factores se conjvgaron para ello y no tengo la menor dvda de qve en estos momentos ya podríamos estar pensando en disputar vna semifinal en Fiestas Patrias. Sin embargo el sveño por este año ya fve y no debemos llorar sobre la leche derramada, eso qve qvede para los mediocres. Lo qve corresponde ahora es segvir trabajando y lvchando para ser cada vez más grandes y qve esta injvsta historia no se repita. Ya demostramos qve podemos hacerlo, no somos menos qve nadie, podemos jvgar de igval a igval contra qvien sea ningvn otro eqvipo se atreverá a mirarnos por encima del hombro, pves ahora lo hacen con respeto y temor.
LA DESPEDIDA
Al parecer este lvnes veremos por vltima vez a esta qverida camiseta crvzada, qve defendida por tantos lvchadores “crvzados” se despide de los terrenos de jvego, pero no de nvestras vidas, pves segvirá presente en las retinas y los corazones de todos los aliancistas. Esta camiseta blanca con svs crvces azvles ya tiene vn lvgar en la historia, al igval qve todos los gverreros qve la svdaron y defendieron. ¡ARRIBA ALIANZA!
CRISTO