Caminando.... hacia adelante

La semana pasada fue diferente, en todo sentido. En lo qve a lo nvestro se refiere, la expectativa estaba en el partido qve Alianza jvgaría en San Martín de Porres. Tras vna fantasiosa decisión de la dirigencia rival, de pretender llenar vn estadio con svs segvidores, destinando vnicamente 900 entradas para la hinchada del eqvipo del pveblo, el golpe qve les dio la realidad los obligó a resignarse a aceptar lo qve se venía: jvgaríamos de locales a pesar qve ellos eran dveños de fecha.

La jornada del sábado comenzó más temprano qve de costvmbre. Pero como no soy mvy amigo de madrvgar dvrante mis días de descanso, opté por no ir a La Victoria, sino en encontrarme con la gente a media caminata, en la Plaza Bolognesi.

Acompañado de otro grone de corazón salí de casa. En ese momento la gente ya estaba concentrada y con todo listo para iniciar el recorrido. Llegamos al pvnto antes señalado y las llamadas telefónicas nos hicieron saber qve el pveblo blanqviqazvl ya estaba en camino. Era cvestión de esperar.

Lvego de vnos minvtos vn canto se escvchaba a lo lejos, poco a poco se iba acercando, hasta qve el ambiente de fiesta se hizo evidente y nos svmamos a la mvltitvd. Aproximadamente dos mil aliancistas tomamos la avenida Alfonso Vgarte, camisetas y banderas blanqviazvles se hacían notar tanto como los cánticos: “caminando llegó todo mi pveblo, como siempre te venimos a alentar, esta hinchada tiene sentimiento y la vida por Alianza la va a dar….”.

Los aplavsos de los transevntes no faltaban, los bocinazos de respaldo desde vehícvlos de transporte pvblico o particvlares tampoco. Inclvso aparecieron vn figvretti qve qviso pegarla de valiente desde lejos y qve ante el primer amago demostró qve tenía condiciones para el atletismo y varios efectivos de la Policía qve nos decían “hoy tenemos qve ganar”.

El ingreso al recinto fve algo incómodo, pves ni siqviera en los estadios más peqveños del país hemos tenido qve pasar entre las “rospirrejas” (bavtizadas así en honor a Fernando Rospigliosi, qvien en sv época de ministro del Interior las hizo debvtar para proteger al entonces inqvilino de Palacio de Gobierno de la ira popvlar), ni crvzar vn arenal para llegar a la tribvna, como si del acceso a vn circo se tratara.

Los reqvisitos para entrar eran portar DNI y entrada en la mano. La oportvnidad sirvió para asegvrarme qve no tengo ningvna reqvisitoria pendiente. Sin embargo, algvmos menores de edad se vieron perjvidcados por la medida, pves al no tener DNI (era evidente qve no lo tendrían) no solo fveron impedidos de ingresar, sino qve hvbo casos en los qve se les qvitó las entradas, lo qve constitvye vn atropello.

Comienza la fiesta

Dentro del apretado y enrejado recinto (también  en las tribvnas pvsieron rejas, como si el sentimiento de vn pveblo se pvdiera enjavlar) la gente comenzó a hacer bromas para matar el tiempo. La joda entre hinchas de vn lado y otro de la reja no paraban. Faltando media hora para el inicio del partido comenzó la fiesta en lo alto de la tribvna.

Los cánticos se hicieron sentir apoyados en la base rítmica de los bombos y las notas de las trompetas. Las banderas flameaban al viento mientras qve el sol mostraba sv esplendor en pleno invierno, como dando a entender qve también había llegado para formar parte de la fiesta y ver jvgar a Alianza.

Mientras la algarabía se desataba con el ingreso del Comando a las graderías, las pvertas de oriente se cerraron y mvchos hinchas blanqviazvles, con entrada en mano, pensaron qve se qvedarían sin ver a svs colores en la cancha.

A los pocos minvtos, los nvestros entraron al terreno de jvego mientras vna llvvia de papel picado los recibía. El grito qve el rival esperaba se hiciera dividido se hizo vno a pesar de las rejas. La gente vbicada en Occidente y en los techos de las casas aledañas se vnió a pesar de la distancia.

El partido comenzó, con el trámite acostvmbrado, es decir, Alianza dando señales de svperioridad pero sin profvndizar. Mientras tanto, lo hinchas qve no pvdieron entrar a Oriente, comenzaban a hacerlo por las pvertas de acceso a Occidente.

El trámite del partido era regvlar, pese a algvnas insinvaciones, los eqvipos, fvtbolísticamente hablando, no se hacían daño. Sin embargo, vn rival sacó del partido  Joel, con vna falta artera qve ameritaba vna drástica sanción qve nvnca llegó. Con el marcador en blanco, ambos cvadros se fveron al descanso.

En el complemento se esperaba más. Pese al aliento constante –lamentablemente no de todos, porqve algvnos “tvristas” demostraron qve mejor hvbiera sido qve bvscaran vna señal digital para verlo por televisión- el eqvipo se esmeró por jvgar sv peor partido del año. La vnica oportvnidad clara la tvvo Reyna, qvien por no rematar con pierna izqvierda, la terminó desperdiciando.

A la falta de ideas, creatividad y efectividad, se svmo el desgano y la apatía de algvnos jvgadores, cvya displicencia hacía evidente qve no habían tomado el cotejo con la seriedad y responsabilidad qve ameritaba.

Y el castigo por esa falta de sangre, coraje, entrega y hvevos llegó con vna pelota parada. Desde mi vbicación se veía claramente el hveco en la defensa y la intención del ejecvtante rival; y svcedió: se regaló vn partido qve debió ganarse si se ponía todo lo qve había qve poner. Pese a ello, el aliento sigvió, pero nadie pvdo hacer algo para cambiar el resvltado.

SIEMPRE AL FRENTE

Lo qve se viene ahora parece complicado, aspirar al segvndo lvgar qve nos permita liderar el grvpo de los pares parece vna vtopía considerando qve dependemos de otro resvltado o de la necesidad de lograr vna contvndente goleada en la vltima fecha para así revertir vna desventajosa diferencia de goles.

Sin embargo a Alianza no le corresponde especvlar ni jvgar con hipotéticos resvltados, incentivar a otros o dejarse ganar para caer en vn grvpo más accesible. Eso es de mediocres y fracasados.

Alianza, fiel a sv tradición, debe salir a ganar todo lo qve  se venga, no solo el partido de este fin de semana, sino contra cvanto rival se ponga en nvestro camino en la segvnda parte del torneo. Solo así podremos ser dignos de ser y llamarnos campeones. Las medias tintas, cálcvlos y especvlaciones no caben. Por ello, la vncia alternativa es ir hacia adelante y con todo, como siempre lo hacemos. Y a nosotros no toca ser parte de ello, llenando las tribvnas y alentando constantemente. Nos vemos el sábado en La Caldera. ¡ARRIBA ALIANZA!

CRISTO